Historia del aceite de oliva
Historia Del Aceite De Oliva

Historia del aceite de oliva

¡Buenos días a todos! Hoy os traemos un post muy especial. Queremos contaros cuál es la historia del aceite de oliva. Sabéis que este es un producto muy especial para nosotros y nos gustaría mostraros cuál es su origen. Etimológicamente su nombre nos llega desde el árabe. «Az-zait» que significa zumo de aceituna.

Oro líquido. La historia del aceite de oliva

En el creciente fértil, en la confluencia del Trigis y el Éufrates, encontramos las primeras producciones de este maravilloso producto. En el antiguo Egipto incluso se comercializaba con él, además de darle un uso estético. En realidad cómo sabemos el aceite es un alimento al que se le ha dado multitud de usos a lo largo de la historia.

Posteriormente el aceite llega a los griegos que lo llevan consigo en su expansión hacia Italia. Es aquí dónde uno de los grandes pensadores de la Época, Homero, se refiere al aceite cómo Oro líquido. Anteriormente también los fenicios habían expandido el uso de este líquido hasta Andalucía, Magreb y Cerdeña.

España, y más concretamente la provincia bética (Andalucía) crece de la mano del aceite. Este además se constituye cómo eje principal de la Dieta mediterránea que en 2012 se convirtió en Patrimonio de la humanidad.

Usos históricos del aceite

La historia del aceite de oliva es la historia de un producto polifacético. Cómo decíamos Grecia fue quizás la nación que le dio el empujón definitivo para convertirse en el fenómeno universal que es hoy en día. Y si fue así, fue por qué este es un producto que se ha utilizado en multitud de labores. Tanto cómo cosmético, cómo elemento gastronómico, hasta cómo instrumento para rituales religiosos. Los masajes en los juegos olímpicos, la fabricación de jabones de alta calidad, herbicidas o pesticidas son solo algunos de la multitud de usos que puede tener uno de nuestros líquidos favoritos.

Por todo esto, porque nos gusta saber de dónde venimos, amamos tanto lo que hacemos. El aceite de oliva es uno de los grandes tesoros gastronómicos de nuestra cultura, y por eso mimamos tanto nuestro producto.